Las atracciones turísticas ecuatorianas se promocionan a través de la comida nacional

“Lo que pasó ayer fue una locura”, cuenta el chef Iván Grain con entusiasmo. “Venían de todas las direcciones, todos querían probar lo que estábamos haciendo”. Es el segundo y último día de la feria gastronómica anual organizada por National Geographic Traveller en Londres, Reino Unido. Ecuador tiene uno de los stands más prominentes dentro de un gran centro de exhibiciones, donde los aromas de diferentes ingredientes se mezclan con las explicaciones de presentaciones culinarias simultáneas. Chipre, Azerbaiyán, Malasia, República Checa, Grecia, Méjico, Estados Unidos, y varios países más se suman a la lista de participantes.

Apostando a la variedad gastronómica del Ecuador, el ministerio de turismo participó por segundo año consecutivo; busca promover el turismo usando de anzuelo nuestros platos más celebrados. Así, en los hombros de tres chefs ecuatorianos y su equipo pesa la compleja misión de conllevar la esencia culinaria de todo lo mejor que uno puede comer en el Ecuador a una audiencia multicultural, con paladar desarrollado.

“Algo muy importante que hay que entender es que los que vienen acá son ‘foodies’”, comenta el chef Jorge Pacheco. Ayer sirvieron encebollado, llapingachos, ceviche de camarón, y tamales. Además el equipo gastronómico hizo dos demostraciones en vivo. La chef María Ruth Moreno cocinó una sopa uchumanka, y la cocinera Karla García preparó bolones, que se ofrecieron a la audiencia acompañados de café. En el segundo día, sin embargo, los comensales rondan el stand ecuatoriano a la espera de novedades culinarias que parecen agotarse a penas están listas.

Posicionar la gastronomía ecuatoriana en el escenario mundial es un gran camino, dice Niels Olsen, Ministro de Turismo. “Hay muchos retos, el primero es la consistencia”.

En comparación al 2019, antes de la pandemia mundial de coronavirus, el Ecuador ha incrementado la cantidad de turistas británicos en un 9 por ciento, asegura Olsen.  El Reino Unido está entre los principales mercados priorizados a los que apunta el ministerio, pues los turistas de este país suelen tener un alto poder adquisitivo y recorren más de una región cuando visita Ecuador.

Hoy el recorrido por la feria da una gran cantidad de opciones a quienes buscan decidir su próxima aventura turística. “Creo que era algo de pescado”, dice Katie Longmore después de degustar un bollo de pescado. La joven irlandesa nunca antes ha probado comida ecuatoriana. “Probar todas las comidas de los diferentes países me da ganas de ir de viaje”. Las degustaciones son pequeñas y las explicaciones escasas. Por ahora los chefs ecuatorianos parecen estar concentrados en el evento del día: una demostración en vivo de helado de paila y ceviche de pescado. “Va a ser un ceviche sorpresa porque voy a ponerle mucílago de cacao”, cuenta Grain.

La pulpa de cacao está de moda. Rica en azúcares, es parte fundamental del proceso de fermentación de las pepas de cacao, y en países productores se ha empezado a vender para la elaboración de jugos. Grain ha traído una porción especialmente para este plato, pues no es un producto que se puede comprar en supermercados ingleses.

Decenas de personas se aprietan en la audiencia para la demostración ecuatoriana, que empieza a tiempo con una receta simple de helado de paila. Moreno explica a la audiencia el proceso de la elaboración de helado, y mientras ella se dedica a girar la paila, Grain trae a la mesa un tazón de pescado limpio y cortado. “¿Estos platos se comen al mismo tiempo?”, bromea una de las anfitrionas inglesas. Las explicaciones de procesos químicos se pierden entre traducciones y comentarios, más aún el entusiasmo de los chefs es contagioso, sin importar el idioma.

Para Grain, quien lleva 18 años sirviendo ceviches en su restaurante, Marrecife, en Guayaquil, el proceso de un ceviche de pescado es tan natural como lavarse las manos, pero entre el alboroto y el entusiasmo, finalmente se olvidó de añadir el mucílago de cacao. “Ya, listo!” anunció el chef al aplauso del público. Estaba dispuesto a empezar a servir porciones en platos desechables, cuando una señora en la audiencia le recordó del ingrediente sorpresa. A carcajadas el equipo de chefs corrigió la receta y se invitó al público a probar el plato.

“Si es que alguien quiere vivir la gastronomía latinoamericana debería empezar por Ecuador”, comenta Olsen, quien no hizo el viaje al Reino Unido, sin embargo pudo predecir “lo más lindo es nuestra hospitalidad”.

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